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En resumen: Los pendientes de novia son la joya que más aparece en las fotos y la que más encuadra el rostro. La clave para acertar es considerar tres factores juntos: el escote del vestido, el peinado y el estilo de la boda.
Los pendientes son la joya más visible del día de tu boda. El fotógrafo los capturará en primer plano. Estarán en cada foto de familia, en cada baile, en cada momento que recuerdes durante décadas.
Elegirlos bien no es un detalle — es parte del recuerdo.
Antes de enamorarte de unos pendientes concretos, necesitas tener claro tres cosas: el escote de tu vestido, tu peinado, y el estilo y la atmósfera de tu boda.
Escote pronunciado en V o corazón: los pendientes deben ser moderados — un botón de brillante, unas perlas clásicas o unos aros pequeños.
Escote recto o barco: los pendientes largos o chandelier funcionan muy bien porque añaden verticalidad.
Cuello alto o ilusión: puedes permitirte mayor longitud y presencia.
Escote espalda: si llevas un collar, elige uno u otro; rara vez funcionan los dos juntos.
Tirantes finos u hombros al descubierto: un chandelier de brillantes aporta el equilibrio justo.
Recogido elegante: es el momento para los pendientes más espectaculares: colgantes largos, chandelier con movimiento.
Semirrecogido: el pendiente del lado descubierto se verá completamente — elige algo con presencia.
Pelo suelto con ondas: los pendientes de botón o de aro pequeño se ven asomando entre el pelo de forma natural.
Pelo muy corto o pixie: todos los pendientes quedan expuestos. Es la forma de cara la que debe guiar.
Boda clásica: brillantes en oro blanco, perlas con brillantes, o un solitario de brillante. Boda romántica en jardín: piedras de color o diseños con flores engastadas. Boda íntima o civil: una pieza vintage o un diseño asimétrico. Boda de destino o playa: aros de oro, pequeños brillantes o pendientes de perla.
Botón de brillante — la opción más clásica y versátil. Aros de oro con brillantes — nunca pasan de moda. Pendientes colgantes con brillantes — mucho brillo y movimiento. Chandelier art deco — piezas de los años 20-30 en platino, únicas. Perlas con brillantes — elegante, atemporal, nunca excesivo.
El oro 18K combina el valor del oro puro con la resistencia que necesita una pieza que se va a llevar el día de más alta carga emocional de tu vida. Los pendientes de bisutería o de plata no tienen el valor simbólico ni la durabilidad que merece ese día.
Ven con quien quieras, tomamos el tiempo que necesites: 30 años entendiendo que esta elección no se hace con prisa.