- 91 739 24 49
- tynel@hotmail.es
- Lunes - Viernes 10:00h - 14:00h y 17:30h - 20:30h | Sábados 10:00h - 14:00h
En resumen: Hay cinco tipos de pendientes de oro que han demostrado ser completamente atemporales: el botón de brillante, el aro liso, la perla con brillante, el chandelier clásico y el gota con piedra. Esta guía te explica por qué funcionan siempre y cómo elegir el tuyo.
La moda de joyería tiene sus temporadas, sus colecciones y sus tendencias. Pero por debajo de eso existe algo que no cambia: un conjunto de piezas que funcionan en cualquier época, con cualquier ropa y en cualquier situación.
Los pendientes tienen una ventaja sobre cualquier otra joya: enmarcan el rostro. El oro —especialmente el oro 18K— tiene la particularidad de que su color cálido sienta bien a casi todos los tonos de piel.
Un solo diamante engastado en una montura de oro. Va con absolutamente todo, no compite con ningún otro accesorio y se lleva en las situaciones más formales y más informales. El tamaño habitual para uso diario es entre 0,10 y 0,30 quilates por pendiente.
Aro pequeño (12-18mm) — discreto y elegante. Aro mediano (20-30mm) — el equilibrio perfecto. Aro grande (más de 35mm) — para días que piden más expresión. Un aro de oro con pavé de brillantes es una de las joyas más elegantes del mercado.
Una perla central rodeada de un halo de diamantes en oro blanco 18K. Tipos de perla: Akoya (las más perfectas), agua dulce (más accesibles) y Tahití (negras o grises, con carácter diferente).
Movimiento, longitud que alarga el rostro y presencia que se recuerda. Los chandeliers art deco de nuestra colección histórica son los más espectaculares.
Un rubí rojo en oro amarillo es pasión y elegancia. Una esmeralda verde en oro blanco es sofisticación pura. Un zafiro azul en oro blanco es distinción atemporal.
Si llevas pendientes con presencia, el collar o el anillo deberían ser más discretos. Mezcla metales solo si lo haces de forma intencional. Las caras redondas quedan mejor con pendientes que alargan; las caras alargadas, con pendientes más anchos.
Clásicos atemporales y piezas históricas art deco, en oro 18K.